lunes, 25 de septiembre de 2017

02 - Partición Reservada

Cuando instalamos un SO de Microsoft (a partir de W7 y Ws2008R2) se introduce una partición especial, denominada "partición reservada del sistema" , cuyo tamaño oscila entre los 100MB de W7 y los 500MB de W10. La partición se genera de forma automática si el proceso de instalación detecta espacio sin asignar; se marca como activa y se guarda en ella los ficheros de arranque del sistema (gestor de arranque).

Sin embargo, si el proceso detecta particiones existentes, se omite la creación de la partición reservada y se almacenan los ficheros de arranque junto con el resto de ficheros del SO en la partición que se haya escogido para ello.

Características

La partición reservada para el sistema es una partición oculta que crea de forma automática Microsoft y que tiene ciertas características  o funciones:
  • Permite el uso de BitLocker con la partición del sistema (ver nota) 
  • Permite crear un entorno aislado desde donde lanzar la recuperación del sistema (F8 durante el arranque del PC), aunque ésto último, salvo daño grave del sistema operativo, también se puede hacer sin necesidad de tener esa partición oculta, desde el DVD de instalación, o empleando software externo.
  • Además contiene los ficheros de arranque de Windows (bootmgr, \Boot, etc.), los cuales, hasta ahora, se ubicaban en la raíz del sistema.
Partición reservada en Windows 10

Evitar la partición reservada

  • Si el disco duro está sin particionar y el particionado se hace desde el DVD de Windows la partición se crea de manera automática pero si el disco duro se particiona antes de la instalación (P.ej con GParted, Acronis, etc.) y no se modifica nada desde el DVD de instalación excepto formatear la partición en NTFS (operación que si es recomendable hacer desde el DVD del sistema), la partición reservada no se crea y el sistema se instala alguna de las particiones que ya estaban creadas.
  • Otra manera sería, desde el propio proceso de instalación, al llegar a la pantalla que nos habla de las particiones, hacer clic en Opciones de unidad (avanzadas) para eliminar las particiones existentes y crear una nueva partición. Al hacerlo veremos en la pantalla el mensaje siguiente: "Para garantizar que todas las características de Windows funcionen correctamente, Windows puede crear particiones adicionales para los archivos de sistema." A continuación se habrán creado  dos particiones, una de ellas la partición reservada y otra la principal. El proceso consistiría en eliminar la principal (pasando a ser espacio no asignado) y extender la partición reservada de acuerdo al espacio libre del que disponemos. Por último se le da formato y una vez finalizado el formateo, la partición reservada original del sistema se transformará en una única partición que contendrá los ficheros de arranque y el resto de ficheros del sistema.

Separar la particiones de arranque y sistema

Ventajas
  • Tener una partición separada para los ficheros de arranque es beneficioso puesto que facilita la instalación de múltiples sistemas operativos, sobre todo si unos son de la rama Windows NT (Windows NT, 2000, XP, Vista) y otros de la rama Windows 9x (Windows 95, 98, ME) ya que estos últimos no soportan el sistema de archivos NTFS.
  • Algunos virus y malware (aunque cada vez menos) suponen que el SO reside en la unidad C. Al tener los archivos del SO en otra partición, el código del virus fallará.
  • Ciertas herramientas relacionadas con el almacenamiento, como Bitlocker requieren una configuración de particiones en la que la unidad de arranque esté separada de la unidad del sistema para poder cifrar correctamente el contenido de un volumen.


Inconvenientes

  • Si se desea crear una imagen del SO para poderla restaurar, será necesario hacer imagen de la partición reservada tambien puesto que al contener el arranque también es susceptible de dañarse. Este tipo de imágenes es muy habitual en configuraciones donde el usuario separa los datos del sistema en particiones separadas.
  • Si se quiere hacer un arranque multi-sistema con gestores de arranque de terceros, no con el que incorpora el propio Windows -gestor que ya sabemos que es muy suyo y no se lleva bien con otros SO que no sean de la casa- por ejemplo Grub, puede que el sistema no arranque al no ser capaz de gestionar la partición reservada. A partir de Grub2 ya es posible hacer un arranque multi-sistema (Linux-Windows) con esa partición reservada sin problemas.

Conclusión

Aunque Microsoft recomienda dejar que Windows gestione la partición reservada podemos deducir que si no es necesario el uso del BitLocker con la partición de Windows puede evitarse su creación.

Nota: BitLocker permite mantener a salvo todo, desde documentos hasta contraseñas, ya que cifra toda la unidad en la que Windows y sus datos residen. Una vez que se activa BitLocker, se cifran automáticamente todos los archivos almacenados en la unidad.

Cifrado BitLocker Windows 10